Igualdad: el mejor algoritmo para la innovación
Durante mucho tiempo, cuando pensábamos en tecnología o en ciberseguridad, la imagen que venía a la mente no solía ser la de una mujer.
Por suerte, la realidad está cambiando.
Hoy hay mujeres analizando amenazas, investigando malware, protegiendo infraestructuras críticas o liderando proyectos que contribuyen a la protección de los pilares que sostienen la sociedad.
En S2GRUPO, forma parte de nuestros valores compartidos en toda la organización: la igualdad es el mejor algoritmo para la innovación.
Porque cuando el talento es diverso, las ideas también lo son. Cada día aparecen nuevos retos y necesitamos precisamente eso: diferentes perspectivas, curiosidad, pensamiento crítico y capacidad de aprendizaje continuo.
El código no tiene género. Pero sabemos que los referentes, las oportunidades y la visibilidad sí pueden marcar la diferencia.
Por eso, con motivo del Día Internacional de la Mujer, hemos querido escuchar a dos compañeras de S2GRUPO que representan distintas etapas del camino profesional: el descubrimiento y la experiencia.
No hay un único camino hacia la ciberseguridad
A menudo pensamos que quienes trabajan en tecnología siempre tuvieron claro su vocación. Pero la realidad suele ser, por suerte, mucho más diversa.
Celia Busquets, participante de la última edición de Enigma, el programa formativo de especialización de S2GRUPO, y que recientemente se ha incorporado al área de Defensa Activa, recuerda que de pequeña imaginaba profesiones muy diferentes. Desde astronauta hasta escritora de ciencia ficción.
Con el tiempo descubrió que lo que realmente le apasionaba era entender cómo funciona el mundo digital y cómo protegerlo. Tras haber cursado con nosotros ENIGMA, el programa altamente especializado en ciberseguridad y ciberinteligencia, forma parte del equipo que analiza información de inteligencia procedente de fuentes abiertas para comprender mejor las amenazas del ciberespacio y anticiparse a ellas.
El camino de Elvira Lara, del equipo de Operational Technologies de S2GRUPO, fue distinto. Siempre supo que le apasionaban las ciencias, especialmente las matemáticas.
“Podía pasarme horas resolviendo problemas”.

Aunque inicialmente no tenía claro a qué dedicarse, terminó estudiando ingeniería y llegó al mundo de la ciberseguridad casi por casualidad.
Actualmente trabaja en la gestión de proyectos de ciberseguridad en el ámbito de tecnologías de operación (OT), coordinando equipos y proyectos que ayudan a proteger infraestructuras críticas.
Dos historias diferentes que muestran algo importante: no existe un único perfil para trabajar en ciberseguridad.
Visibilidad, oportunidades y cambio cultural en ciberseguridad
En los últimos años cada vez más mujeres se interesan por carreras STEM y por sectores tecnológicos como la ciberseguridad.
Pero para seguir avanzando hay tres elementos clave: visibilidad, oportunidades y apoyo.
Ver a mujeres trabajando en tecnología, liderando proyectos o investigando amenazas globales ayuda a que otras jóvenes puedan imaginarse en ese mismo lugar.
Como explican nuestras compañeras:
“Es imprescindible visibilizar casos de éxito de mujeres en el sector para confiar en nuestras posibilidades”.

Pero el cambio no depende solo de iniciativas puntuales. También implica una evolución cultural que favorezca la igualdad de oportunidades, la conciliación y el desarrollo profesional.
Inspirar a las próximas generaciones
Si tuvieran que dar un consejo a una niña o a una joven que está pensando en dedicarse a la tecnología o a la ciberseguridad, ambas lo tienen claro:
Explorar, aprender y confiar en una misma.

La ciberseguridad es un sector lleno de posibilidades: análisis de amenazas, inteligencia, investigación, protección de sistemas, concienciación, gestión de proyectos o desarrollo tecnológico. Pero también análisis de datos, marketing, recursos humanos o marketing.
Y todos esos roles comparten un mismo propósito: proteger a la sociedad en un mundo cada vez más digital.
Construir el futuro de la ciberseguridad
En S2GRUPO creemos que la innovación se construye con talento diverso.
Promover la igualdad, impulsar referentes y apoyar el desarrollo profesional de las mujeres en tecnología no es solo una cuestión de compromiso social: también es una forma de construir un sector más fuerte, creativo y preparado para los retos del futuro.
Porque cuando hablamos de tecnología, investigación o ciberseguridad, lo importante no es quién escribe el código.
Lo importante es el talento.
Y el talento no tiene género.
