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Actualidad

Qué es un endpoint y cómo su visibilidad impulsa la detección temprana de amenazas

15 Dic 2025

En la última década, el endpoint ha pasado de ser un elemento secundario a convertirse en el foco principal de cualquier estrategia de ciberseguridad. 

Ya no hablamos únicamente de ordenadores o móviles: en entornos corporativos e industriales, un endpoint puede ser desde un portátil en teletrabajo hasta un PLC en una planta de energía, pasando por máquinas virtuales, sensores IoT o estaciones de ingeniería en OT.

Comprender qué es exactamente un endpoint, cómo se comporta y por qué su visibilidad determina la detección temprana de amenazas es una pieza clave para proteger redes cada vez más complejas, híbridas y distribuidas.

La aceleración del ransomware, el aumento de los accesos remotos, la convergencia IT/OT y la presión regulatoria (especialmente desde la Directiva NIS2) han situado al endpoint en el centro de las prioridades de cualquier responsable de seguridad. 

En S2GRUPO observamos cada día, desde el SOC y el CERT, cómo una brecha mínima en un endpoint basta para comprometer toda la infraestructura.

Qué es un endpoint y por qué su seguridad importa

Un endpoint es cualquier dispositivo que se conecta a los sistemas de la organización y que, de una forma u otra, participa en el procesamiento o transmisión de información.

Puede ser un equipo corporativo, un servidor cloud, un dispositivo móvil, un terminal operativo en una cadena industrial o incluso un elemento IoT aparentemente insignificante.

Lo que hace que el endpoint sea crítico no es solo su función, sino su exposición. Cada endpoint es un punto de entrada potencial, un nodo de confianza que, si no está controlado, puede convertirse en un puente directo para un atacante. 

En 2025, más del 70% de las intrusiones registradas por los equipos de respuesta a incidentes comienzan en un endpoint con escasa monitorización o configuraciones débiles.

Otro artículo que podría interesarte: Respuesta automatizada a incidentes: cómo optimizar la gestión de ciberamenazas

Conceptos clave: endpoint, visibilidad y seguridad en endpoints

Hablar de seguridad de endpoints implica manejar tres conceptos esenciales:

  • Endpoint: cualquier dispositivo conectado a la red que puede ejecutar procesos, almacenar información o comunicarse con otros sistemas.
  • Visibilidad: capacidad de conocer en tiempo real qué dispositivos existen, cómo se comportan, qué cambios experimentan y qué riesgos presentan.
  • Seguridad en endpoints: medidas preventivas, detectivas y reactivas que protegen esos dispositivos frente a malware, accesos indebidos o acciones maliciosas persistentes.

La visibilidad es previa a la seguridad: sin identificar un endpoint, es imposible protegerlo.

En incidentes de seguridad es habitual encontrar equipos con múltiples vulnerabilidades que no se han actualizado convenientemente porque no estaban dentro del inventario de activos. Son esos equipos los que han usado los atacantes tras hacer un escaneo de la red y localizarlos. 

Prácticas de riesgo que comprometen la protección del endpoint

La falta de visibilidad suele estar asociada a prácticas extendidas en el día a día de las organizaciones. No son necesariamente fallos técnicos; muchas veces son hábitos, atajos o necesidades operativas mal gestionadas.

BYOD y conexiones inseguras

El uso de dispositivos personales para acceder a recursos corporativos es una de las prácticas más problemáticas para cualquier SOC.

Cuando un usuario accede desde un equipo personal, sin políticas de cifrado ni control de integridad, la organización pierde la capacidad de asegurar el origen, la salud o la actividad del dispositivo.

Por ejemplo, se han identificado incidentes donde el vector de entrada ha sido un equipo BYOD de un empleado. El equipo, que no contaba con ninguna protección, se infectó y al llegar a la oficina permitió a los atacantes moverse dentro de la red interna y robar información confidencial.  

Instalación de aplicaciones no autorizadas y Shadow IT

La instalación de aplicaciones no aprobadas —como herramientas de edición gratuitas, extensiones de navegador o servicios cloud no verificados— crea espacios no controlados donde un SOC no puede desplegar telemetría ni aplicar inteligencia de amenazas.

De hecho, gran parte del malware actual se disfraza como software legítimo de uso cotidiano.

Otro ejemplo, fue un empleado que instaló un proxy inverso de Ngrok y expuso un servidor a internet sin ninguna protección con una aplicativo para pruebas sin securizar. El resultado fue un compromiso total saltándose la mayoría de políticas de seguridad. 

Por qué la visibilidad en endpoints es crítica para detectar amenazas

La detección temprana es imposible sin visibilidad. La mayoría de los ataques modernos —especialmente los de ransomware con enfoque multi-etapa— se apoyan en actividades sutiles y de bajo ruido en el endpoint: cambios en servicios, creación de tareas programadas, uso de herramientas legítimas para acciones maliciosas (LOLBins) o modificaciones en privilegios locales.

En S2GRUPO lo observamos frecuentemente: cuando un incidente evoluciona, casi siempre es porque la organización solo veía los endpoints “esperados”, pero no los reales. 

Suele ocurrir que las organizaciones tienen uno o varios software de inventario en el que registran sus dispositivos, pero no hacen escaneos internos buscando equipos sin registrar. Como resultado, sólo controlan los equipos que han seguido bien los procesos de alta y no identifican los que no. 

Amenazas más comunes: ransomware y pérdida de control sobre activos

El ransomware actual ya no actúa como una bomba repentina. Su comportamiento es progresivo y silencioso:

  1. Acceso inicial mediante phishing, credenciales filtradas o software desactualizado.
  2. Movimiento lateral utilizando herramientas legítimas para evitar alertas.
  3. Persistencia, ocultándose en servicios del sistema.
  4. Cifrado o sabotaje, especialmente crítico en entornos OT.

Cuando no se dispone de visibilidad sobre procesos, integridad del sistema, conexiones activas o usuarios locales, estos pasos pasan desapercibidos.

Accede a más información a través de nuestro informe sobre: Panorama del Ransomware 2025

Casos reales: incidentes por falta de visibilidad

Nos encontramos con incidentes donde la visibilidad del equipo de seguridad únicamente tiene visibilidad del endpoint, y no de la red. Ante un compromiso de una cuenta del dominio, los atacantes han podido moverse por dentro de la red sin ser identificados hasta que han hecho actividad maliciosa. 

Otro ejemplo fue un caso de red OT, donde una instalación no permitida supuso el compromiso de un equipo de control de subestación. El incidente no se identificó porque el atacante no se movió a un segmento distinto de red, sino que se movió comunicándose con los PLC de la subestación. Esto derivó en una parada no planificada.

Herramientas y estrategias para garantizar la visibilidad del endpoint

La visibilidad no se logra con una única herramienta. Es un enfoque integral que combina telemetría, inventariado, control de configuración y análisis de comportamiento.

Soluciones técnicas y metodológicas recomendadas

Las organizaciones que desean garantizar visibilidad real aplican una combinación de distintas herramientas:

  • Soluciones EDR/XDR que ofrecen telemetría de procesos, memoria y red.
  • Inventario dinámico de activos, para detectar endpoints no registrados (clave para evitar “puntos ciegos”).
  • Sistemas SIEM capaces de correlacionar eventos con inteligencia de amenazas actualizada.
  • Políticas de hardening y gestión de parches para reducir superficie de ataque.
  • Revisión continua de configuraciones (CIS, benchmarks propios, ENS, ISO 20771).
  • SOC 24x7, que permite detectar actividad sospechosa en tiempo real y reaccionar antes de que el ataque escale.

La propuesta de S2GRUPO: visibilidad avanzada con Claudia

Una de las soluciones diferenciales que S2GRUPO ha desarrollado para reforzar esta capacidad es Claudia, una plataforma pensada para organizaciones que necesitan verlo todo, incluso lo que no tiene agente.

Claudia ofrece:

  • Descubrimiento automático de endpoints desconocidos o no inventariados.
  • Visibilidad en entornos IT y OT, incluso en dispositivos sin agente.
  • Correlación con inteligencia de amenazas propia.
  • Integración con GLORIA SIEM y con el SOC de S2GRUPO para activar detección temprana.

Gracias a los distintos métodos de Claudia para recopilar información, es capaz de inventariar tanto los equipos con agente, como los sin agente. Y así ir completando un inventario de activos dentro de la organización.  

Requisitos normativos y su impacto en la gestión de endpoints

Las normativas actuales no solo exigen proteger endpoints: exigen demostrar que se protegen.

  • NIS2 obliga a disponer de inventarios actualizados, monitorización continua y capacidad de detección temprana, lo cual convierte la visibilidad de endpoints en un requisito explícito.
  • ENS (especialmente en categoría Alta) demanda control de integridad, autenticación robusta, trazabilidad y protección del puesto.
  • ISO 27001 refuerza la necesidad de gestionar activos, controles de acceso, hardening, actualizaciones y monitorización permanente.

Sin herramientas de visibilidad, estos requisitos son prácticamente imposibles de cumplir.

Visibilidad y seguridad de endpoints en entornos OT

Los endpoints OT representan un desafío superior:

  • Muchas veces no admiten agentes EDR.
  • Los ciclos de vida son largos y difíciles de actualizar.
  • La disponibilidad prima sobre la intervención.
  • Los proveedores externos introducen variaciones constantes.

Por eso, la visibilidad debe apoyarse en técnicas pasivas y análisis de tráfico, combinadas con inventariado automático.

Gracias al análisis pasivo de tráfico de GLORIA y CARMEN, en S2GRUPO podemos identificar nuevos activos conectados a una red OT para identificar e inventariarlos. 

La visibilidad como punto de partida para una detección temprana eficaz

No existe detección temprana sin visibilidad. Ni el mejor EDR, ni el mejor firewall, ni el mejor SOC pueden actuar si un endpoint está fuera del radar. La protección moderna requiere ver, entender y correlacionar lo que ocurre en cada dispositivo, y hacerlo de forma continua.

La buena noticia es que las organizaciones cuentan hoy con tecnologías avanzadas —como Claudia— y con servicios especializados —como el SOC y CERT de S2GRUPO— capaces de proporcionar una visibilidad integral en entornos IT, OT e híbridos.

La detección temprana empieza exactamente aquí, en ver lo invisible antes de que el adversario actúe.

En S2GRUPO podemos ayudarte y acompañarte en el proceso de reforzar la visibilidad de tus endpoints, proteger tu red IT/OT o desplegar capacidades avanzadas de detección temprana.

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